Nuestro psicólogo especializado en déficit de atención advierte que el TDAH es un problema del neurodesarrollo más común de lo que creemos y se presenta en la niñez. De hecho, entre un 2% y un 5% de la población infantil lo padece y se presenta como uno de los trastornos más diagnosticados dentro de la psiquiatría infanto-juvenil (constituye cerca del 50% de su población clínica). 

TDAH: la importancia de saber identificarlo a tiempo

Aunque el TDAH no tiene cura, sí tratamiento. En este punto, es imprescindible saber identificar que algo falla en la conducta del infante para que el problema no vaya a más. Tengamos en cuenta que los síntomas propios del trastorno del déficit de atención no se quedan atrás a medida que el niño crece. De hecho, nuestro psicólogo en déficit de atención señala que, en el medio y largo plazo, estos síntomas se materializan en forma de dificultades en el entorno formativo, pero también a nivel social y laboral. 

 

TDAH, ¿también en adultos?

Generalmente, el TDAH en adultos es una continuación del trastorno tras la infancia, donde más de tres cuartas partes de los casos en niños se acaba cronificando en su etapa adulta. Asimismo, el TDH en adultos se asocia fundamentalmente a cuadros de depresión o abuso de sustancias tóxicas.

Esta situación acaba generando serias dificultades a la hora de conservar el empleo, así como en la asunción de responsabilidades del día a día o en el desarrollo sano de las relaciones interpersonales.

 

Síntomas: ¿mi hijo tiene TDAH?

Todos en algún momento de nuestras vidas, especialmente en edades tempranas, podemos experimentar dificultades a la hora de controlar nuestra impulsividad o prestar atención. Pero cuando el problema persiste, podemos empezar a preocuparnos. ¿Cómo identificar un posible TDAH en los niños?

Falta de atención

  • El niño no presta la atención debida y comete errores de forma persistente, no solo en el ámbito escolar, sino en el recreativo.
  • Deja de cumplir las metas que se le establecen y, dado su problema organizativo, se niega a realizar sus tareas o las hace sin éxito y de mala gana. 
  • Pierde sus cosas (ya sean material escolar, juguetes y cualesquiera otros objetos del día a día) con frecuencia. 
  • Se olvida de acontecimientos o fechas importantes. 

Hiperactividad

  • El infante con TDAH no puede evitar moverse con nerviosismo, dando golpes con manos y pies, retorciéndose en el asiento, etc.
  • Corre o trepa en todo tipo de situaciones inadecuadas, moviéndose con rapidez de un lado a otro, por ejemplo, en visitas al médico.   
  • No se mantiene quieto en su asiento cuando debe hacerlo, ya sea durante una clase escolar, en el cine y demás situaciones en la que se espera que se quede sentado.

Impulsividad

  • Los niños con trastorno de déficit de atención son incapaces de guardar silencio y la verborrea suele ser constante. 
  • Interrumpen a otros en todo tipo de actividades.
  • Tienen cambios de ánimo frecuentes, presentando berrinches y desobedeciendo reglas de forma recurrente. 

Por supuesto, los síntomas pueden variar con el paso del tiempo y no tienen por qué darse de forma conjunta.

 

¿Tu hijo tiene problemas de aprendizaje en el entorno escolar, se muestra demasiado activo o  no presta la atención adecuada? Si la respuesta es sí, no dudes en acudir a nuestro centro de Terapias Adelante, donde diseñamos terapias efectivas e individualizadas.